El enojo no es tan malo como crees

¿De dónde viene el enojo?

El enojo viene cuando alguien se ha pasado del límite, cuando ataca tus valores, tu rectitud, tu integridad; y si perdonas fácilmente, ese alguien te seguirá atacando.

El problema es que generalmente haces alguna de estas 2 cosas con el enojo: lo reprimes (fingiendo que no pasa nada) o lo descargas sobre los demás.

Las razones por las que ignoras el enojo (entre muchas otras razones) pueden ser:

  • Miedo a quedarte sola(o).
  • A ser rechazada(o)
  • Creer que es malo enojarse.
  • Por no tener el permiso de enojarte.
  • Creer que mereces lo que te dijeron o hicieron.
  • O por querer ser «buena» persona.

Si lo reprimes, lo estás tolerando, lo estás permitiendo y esto te hace sufrir, te hiere y te duele.

Esto es una forma de maltratarte, daña tu autoestima y tu cuerpo, ya que las emociones, a las que no das trámite, son el origen de muchas enfermedades.

Cuando te quedas con el enojo y lo descargas, es porque piensas que:

Al seguir enojada(o) con tu agresor, éste se va a dar cuenta y corregirá con lo hizo.

Crees que es una manera de protegerte.

Si lo descargas, estas atacando de regreso a la persona que te hizo algún daño, o peor aún, te desquitas con quien no tiene nada que ver con el asunto; creando resentimientos, pleitos y hasta violencia.

Tal vez no te has dado cuenta, pero la persona con la que más te enojas es contigo misma(o), por permitir que esas situaciones sucedan, por no defenderte, por no poner un alto.

Muchas veces tu intuición te da un aviso y tampoco lo escuchas. La consecuencia es sentirte víctima de los demás.

El enojo existe por una buena razón y es la de protegerte.

Debes usar tu enojo para establecer límites que te hagan sentir segura y protegida, límites firmes y hacerlos respetar; solo entonces podrás perdonar a tu agresor y dejar ir el enojo.

El proceso inicia así:

  • Reconoce que estás enojada, siéntelo, pon atención a las reacciones de tu cuerpo.
  • Deja de darle vueltas a lo que paso, a lo que permitiste.
  • Perdónate a ti misma, no vales menos que los demás por haberte equivocado, todos lo hemos hecho.
  • Prometiéndote a ti misma dejar de tratarte de esa manera.

Ahora estás lista para escuchar el mensaje que tiene el enojo para ti, ese mensaje tiene que ver con una necesidad que no ha sido satisfecha, como el ser escuchada, respetada, atendida.

 

El enojo pide una acción, pero no tiene que ser destructiva.

El enojo pide que establezcas límites necesarios para protegerte.

enojo

Una vez que has tomado la acción positiva, que has escuchado lo que necesitas y has puesto el límite que se requiere, puedes perdonar a quien te daño, siempre y cuando deje de agredirte.

 

Estar presente en lo que vives, con la emoción que se detona
(enojo o cualquier otra emoción),
siendo dueña(o) de tu poder personal,
es lo que te lleva a aprender de esta experiencia,
es lo que te lleva a crecer, a progresar y a reestructurarte.
Como resultado, te transformas en la mejor versión de ti misma(o).

Adaptado del diplomado Relación de Pareja Plena – “Atrae el amor de tu vida” de Magui Block®

 

Estoy a tus ordenes si quieres trabajar este tema u otro que quieras resolver.

Ponte en Contacto Conmigo

 

Para ayudarte con esta emocion, te ofrezco este taller:

DESCUBRE EL PODER DEL ENOJO

Cuando sabes manejarlo adecuadamente, el enojo se transforma en una herramienta poderosa para protegerte y te impulsa a actuar con claridad y firmeza.

Objetivos:

  • Identificar las razones que dificultan soltar el enojo y trabajar en superarlas.
  • Transforma el enojo en una herramienta que te impulse hacia el bienestar
  • Comprender el mensaje que transmite el enojo y usarlo como guía para establecer límites claros y saludables.

Duración: 75 minutos de contenido.

MÁS INFORMACIÓN Y REGISTRO AQUÍ

Comparte esta información por favor y déjame en los comentarios cualquier duda o lo que quieras compartir, gracias.

Nos leemos pronto.