¿Tus decisiones te fortalecen o te debilitan?

Las decisiones que tomas en tu vida te lleva a lo que te beneficia y te fortalece; o a lo que te perjudica y debilita.

Las decisiones que tomes deben estar basadas en lo que es mejor para ti y no en lo sea más fácil, lo que te genere menos problemas o lo que otros esperan que tú hagas.

Lo que generalmente haces cuando las cosas te han salido mal, es quedarte atorada en el «hubiera» y en la queja. Esto te debilita, te daña y tomas una actitud de víctima. Actitud que te impide ver el aprendizaje que te brinda esa situación.

Qué hacer para tomar buenas decisiones.

Reconoce que es lo que realmente quieres, aunque esto no sea lo más fácil o vaya en contra de lo que quieren los demás.

Contacta con tu intuición o sabiduría interna. Ponte en silencio y aquieta tu mente. Puedes meditar, orar, mantralizar, pedir ayuda a Dios, al Universo o con quien tu conectes y pedir guía. Si te abres a recibirla en el momento menos pensado te llegará una “respuesta”.

Observarte. Fíjate cómo has decidido hasta ahora. Cuando algo te ha salido mal, es que estás en un patrón limitante:

Dudar de ti.
Dudar de tus conocimientos.
Creer que no tienes derecho a ser feliz, saludable, etc.
No saber qué es lo que realmente quieres.
No escuchar a tu intuición.
Hacer lo contrario de lo que querías.

Al darte cuenta de ese patrón podrás empezar a elegir de distinta manera.

Toma tu tiempo para decir. Analiza tus opciones, los pros y contras. Cierra tus ojos y visualízate con las opciones que tienes, observa la reacción de tu cuerpo ante cada alternativa. Las sensaciones que vienen a tu cuerpo son un buen indicativo del camino a seguir.

Si te han salido mal las cosas, acepta que te has equivocado, deja ir la queja y ábrete a aprender de esos fracasos. Haciéndote responsable de las consecuencias de dicha elección, te llenarás de poder.

 Suelta el control. Nadie está seguro de los resultados que va a obtener. Así es que manteniéndote positiva te ayudará a valorar lo que haces y lo que logres. Sal de tu zona de confort al permitirte experimentar cosas nuevas. Siempre midiendo el riesgo por supuesto.

 

Conclusión

Ten en cuenta que toda decisión involucra un riesgo, ya sea de mayor o menor grado. Pero solo siendo dueña de tus decisiones y eligiendo lo que es bueno para ti, te llevará más cerca de lo que deseas.

Lo que te corresponde es hacer tu parte lo mejor posible, revisando todas tus posibilidades, ventajas y desventajas.

Celebra y agradece cada cosa que logres, cada paso que des, por insignificante que parezca.

Y aunque las cosas no salgan como tú querías, apreciar lo que has obtenido te llenará de fortaleza y de confianza en ti misma, lo cual te apoya a estar cada vez más cerca de la vida que quieres para ti.

Paso a paso lograrás lo que te propones.
¡Eres un SER extraordinario, no lo olvides!

 

Te dejo el video por si quieres verme, ya sabes, hay un poco más de información o ejemplos ahí.

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Espero te ayude esta información y te invito a compartirla con otras personas, gracias.

¡Te dejo saludos!