Poder Personal: Descubrelo en ti y actívalo. Te comparto un ejercicio

En el boletín de hoy te ayudo a descubrir tu poder personal y un ejercicio para activarlo, el cual está en el video.

Muchos de nosotros estamos aprendiendo lecciones de vida que implican entender nuestros límites, nuestro poder personal y, sobre todo, cómo usarlo adecuadamente.

En mi consulta, me he dado cuenta que la gente tiene problemas con aceptar y activar su poder porque confunden poder con agresividad.

Si es tu caso, tiene que ver con tu historia. Seguramente has vivido con personas que han abusado de su poder para controlarte a ti y a los demás. Y además de ser una víctima de este tipo de trato, tal vez has aprendido a ser abusiva o agresiva.

La agresión es una forma de miedo, de inseguridad.

Esta forma de conducta viene de sentir que se necesita dominar a otra persona usando fuerza física o psicológica para hacer o lograr lo que se desee.

La razón de ese comportamiento es porque hay mucho dolor en esa persona y esa es la única forma que ha encontrado de no permitir más maltrato.

¿Ves el miedo que se esconde atrás de esa forma de actuar?

Cuando dices o haces lo que la otra persona quiere, estas dejando tu poder de lado y estas permitiendo que te controlen con su enojo o agresividad.

Lo que provoca en ti un sentimiento de víctima, te sientes sin energía y sin fuerza para terminar con esta situación.

Estas renunciando a tomar tu poder por no entenderlo
o por miedo a ser poderosa.

Para algunas personas es difícil aceptar su poder personal porque les han enseñado que ser poderosos podría traer consecuencias graves.

A veces las mujeres tienen miedo a ser poderosas, pues creen que serían muy masculinas o por miedo a no gustarles a los demás y ser abandonadas o rechazadas.

Para algunos hombres es difícil ser poderosos por temor a ser como los hombres agresivos que conocen o por miedo a abusar de su poder.

Descubrir tu poder personal y activarlo es parte de tu crecimiento.

Parte de tu crecimiento espiritual y emocional, es aprender a estar cómoda y pararte frente a las personas que parecen ser más poderosas que tú y sentirte segura para defender tu verdad, tu opinión, por defender quien tu eres.

Comencemos por reconocer que el poder es una característica de todo ser humano y que existe hasta en la naturaleza, piensa en una cascada, una tormenta, una manada de cualquier especie animal o hasta en un hormiguero, todos tienen algún tipo de poder, que si se sale de control pueden producir mucho daño.

El poder proviene de un lugar de amor, compasión y abundancia. Viene de la confianza en la verdad, en tu verdad y la verdad de los demás.

El poder personal resulta de ser claro y conocer la situación, tus motivos y los motivos de los involucrados.

El poder se deriva de ser asertiva. Y asertividad es, habla tu verdad sin necesidad de disculparte, sin vacilar, es expresar tu opinión de manera firme y responsable.

Cómo es una persona poderosa.

  • Está llena de entusiasmo, de energía vital.
  • Es una persona responsable, capaz de hacerse cargo de las cosas.
  • Motiva a los demás.
  • Es tolerante, calmada.
  • Se pone metas y tiene el impulso para logras.
  • Está comprometida con su vida, con sus ideas y con lo que hace.
  • Se acepta a sí misma y a los demás.

A partir de minuto 8:15 puedes seguir el ejercicio.

Una parte importante de empoderarte es asumir la responsabilidad de tu vida.

Ahora que eres dueña de tu poder, piensa ¿de qué partes de tu vida puedes responsabilizarte?

Responsabilidad es diferente a culpar.
La responsabilidad significa
«esto hice o permití y esto puedo deshacer o corregir»

Estar en tu poder y ser responsable de tu vida significa tomar la decisión adecuada para:

  • Hacer cambios positivos en tu vida, como tu salud y alimentación.
  • Dejar un trabajo o una relación.
  • Decirle a alguien lo que realmente sientes, sin agresión.
  • Ser fiel a ti misma, respetarte y valorarte.

Apoyada en tu poder personal ahora puedes:

  • poner límites y decir tu verdad,
  • sin entrar en discusiones,
  • sin alzar la voz, no hay necesidad de ser agresiva,
  • repitiendo con calma tu postura,
  • escuchando a la otra persona amablemente,
  • y nunca dejando de ser quien realmente eres.

Te felicito por estar en tu poder.
Si alguna vez pierdes tu camino, recuerda pedir ayuda.
Saber pedir y aceptar ayuda es un signo de fortaleza y de poder personal.

 

Buen trabajo, sigue brillando y nos vemos la próxima vez.