Una buena relación de pareja inicia estando abierta a tener esa unión
Aunque suene incoherente el título de hoy, es verdad. Hay personas que quieren una pareja y su mente y corazón están cerrados a esta relación.
El mayor obstáculo para tener una buena relación de pareja es un corazón cerrado.
Cierras tu corazón por una buena razón y es la de protegerte.
Cuando sientes miedo a que esa persona que has dejado entrar a tu vida (o que quiere entrar a tu vida) pueda hacerte daño criticándote, controlándote o que te pueden abandonar ─por mencionar algo─ es cuando te cierras para evitar sufrir y sentir ese dolor.
Ese dolor no es nuevo, sin darte cuenta te lleva a situaciones de tu infancia no resueltas y una relación de pareja va a sacar a la luz esos temas que no has sanado.
Se repite esa historia porque vas a una relación esperando que tu pareja llene esos huecos que tienes.
No puedes vincularte con los demás cuando:
- Vives encerrada en ti misma, te aíslas.
- Crees que no encajas.
- Eres intolerante.
- No encuentras nada bueno en los demás.
- No te interesan los demás.
- Si sientes que dedicar tiempo a otros y amarlos o estimarlos es una pérdida de tiempo.
Viviendo de esta manera aparentemente, tienes todo bajo control porque no tendrás que tomar opiniones para decidir qué hacer o a donde ir.
Vivirás sin molestias o dolores emocionales, pero tampoco tendrás alegrías, entusiasmo, gozo.
Qué hacer para abrirte a una buena relación de pareja:
Abrirte a tener una buena relación de pareja inicia con darte la oportunidad de convivir con otras personas, practica creando verdaderos amigos y dejando ir el control sobre todo lo que vives.
Al convivir con otras personas, podrás darte cuenta que hay otras formas de vivir, otras ideas y otras maneras de responder a diversas situaciones.
Si abres tu corazón y tu mente a esas personas puedes aprender de esas diferencias e integrar en tu vida y en tu forma de ser, otras maneras de enfrentar y solucionar tus asuntos.
El amor en pareja requiere que estés accesible. Tienes que estar dispuesta a tomar en cuentas las necesidades de tu pareja, pero sin olvidarte de tus propias necesidades.
Compartiendo con otras personas y viviendo nuevas situaciones, es como vas a poner en práctica el abrir tu corazón y lo harás al mejor ritmo para ti.
Al convivir con otros aprenderás a cuidarte, a valorarte, a respetarte y a amarte a ti misma. Y como resultado, sabrás escoger con quien relacionarte y con quien no.
Por favor comparte esta información con quien creas le puede ayudar y déjame tus comentarios con gusto los respondo.
Nos vemos en la siguiente.
